Esto habló AMLO con líderes mundiales del G20 en reunión por COVID-19

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer los temas que abordó con los líderes mundiales del G20 y las acciones que consideró se deben seguir ante la pandemia del coronavirus COVID-19.

“Expresamos que es fundamental como se ha llevado a cabo en México el conseguir la participación de los pueblos. Para enfrentar esta crisis de salud no basta con los hospitales, se requiere de la participación de la gente y hablé en especial de la importancia de la familia, repetí de que en México como en otros países la familia es la institución de seguro social más importante”, comentó AMLO.

Otros temas que abordó López Obrador fueron:

  • Para la recuperación económica debe darse atención especial a las microempresas familiares y a los que trabajan en la llamada economía informal.
  • Que ONU controle lo relacionado con medicamentos y equipos “porque hay escasez y al mismo tiempo hay acaparamiento de los que tienen más posibilidades económicas y tiene que darse un trato humanitario, no especulativo, no lucrativo”.
  • Que grandes potencias hagan une “tregua” para no cerrar fronteras con políticas arancelarias unilaterales.
  • Que no prevalezcan los monopolios comerciales.
  • Que no se use el precio del petróleo para afectar la economía de los pueblos.
  • Cerrarle el paso a la especulación financiera, estabilizando la economía mundial.
  • Rechazar el racismo y la discriminación.

Que regresen los pactos

Uno de los acuerdos de los mandatarios de la Cumbre del G20 en la que por vez primera participó el presidente López Obrador, porque se realizó a través de videoconferencia, fue inyectar a la economía más de 5 mil mdd para enfrentar los estragos del coronavirus. Sin embargo, en México siguen sin anunciarse un plan de contingencia y de estímulos o incentivos fiscales para los sectores más afectados, como es el turismo.

Ante la cerrazón de López Obrador, quien no entiende que lo que quiere el sector privado son estímulos fiscales y no condonación de impuestos, crece la petición de regresar al esquema de los viejos pactos que, como dice Enoch Castellanos, presidente de la Canacintra, podría denominarse Acuerdo Nacional de Emergencia Económica y Bienestar Social.

La idea es que, como en la crisis de 1987, se junten representantes del sector obrero, patronal y gubernamental para enfrentar la crisis económica que se avecina y que sólo López Obrador se niega a ver. El problema es que, si López Obrador considera que son neoliberales los apoyos a empresas que no sean pymes y mipymes, difícilmente va a aceptar que se reanuden los pactos, aunque se llamen acuerdos para el bienestar.


 
S&P BAJA LA CALIFICACIÓN A MÉXICO

Standard & Poor’s fue la primera calificadora en bajar la evaluación a México que descendió de BBB+ a BBB. Aunque todavía es grado de inversión sí es una mala noticia porque se mantiene en perspectiva negativa la calificación de la deuda soberana. La razón desde luego es el impacto negativo de la pandemia de coronavirus a la economía de Estados Unidos y la mexicana aunado a la caída en los precios del crudo y la falta de confianza para las inversiones.

Como bien dice Carlos Serrano, analista en jefe de BBVA, en un análisis sobre el impacto del COVID-19 en México, la inacción del gobierno mexicano es más nociva que la sobrerreacción. El impacto fue inmediato en el tipo de cambio. Tras el anuncio de S&P el dólar que había cerrado en 23.08 pesos se depreció más de 20 centavos y otra mala noticia es que la mezcla mexicana cerró en 14.67 dbp.


 
MOODY’S CRITICA TAMBIÉN LENTA RESPUESTA DEL GOBIERNO

Aunque Moody’s no ha bajado la calificación de la deuda mexicana, ayer emitió un análisis en el que critica lo que calificó como “lenta respuesta del gobierno” para enfrentar la pandemia del COVID-19, que afectará a la economía mexicana porque no hay un paquete de estímulos fiscales.

Moody’s ajustó la expectativa del PIB para este año a -3.7% y desafortunadamente tampoco prevé una rápida recuperación para 2021 en el que pronostica un crecimiento del PiB de sólo 0.9 por ciento.

Aun con el paquete de estímulos aprobado por el Senado en Estados Unidos, y que será ratificado por la Cámara de Representantes por 2.2 billones de dólares, Moody’s anticipa una contracción del PIB en Estados Unidos de 2% en 2020, que desde luego es uno de los factores que afectará a México por la caída en sus exportaciones.

La interrogante es si el secretario de Hacienda, Arturo Herrera logrará convencer a López Obrador para que actúe.

La gran crisis

Estamos enfrentando un doble choque negativo. El primero, por el lado de la oferta, derivado de la disrupción de las cadenas de producción mundial. El segundo, por el lado de la demanda, a raíz del aislamiento de la población.

No hay ya ninguna duda de que la próxima recesión será mucho más profunda que la que se experimentó en el año 2009, cuando la economía mundial cayó en la llamada Gran Recesión. En ese año, la economía mexicana experimentó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de 5.3 por ciento. La disminución será también mayor que la de 1995 cuando cayó 6.3 por ciento.

Las proyecciones de diferentes analistas económicos, nacionales y extranjeros, se han revisando semana tras semana a la baja (en mi artículo de la semana pasada estimé una reducción del PIB de 6 por ciento). La última, la de JPMorgan, prevé una contracción de la economía mexicana para este año de 7%, con una disminución de 1% en el primer semestre (contra el cuarto trimestre del 2019) y una inaudita caída de 7.8% en el segundo trimestre (contra el primer trimestre de este año, que anualizada es 35 por ciento). Para que no se sorprendan, el presidente del Banco de la Reserva Federal de San Luis habló de una caída anualizada de 50% en el PIB estadounidense durante el segundo trimestre. No habíamos experimentado una crisis como ésta, en México y el mundo en su totalidad, desde la Gran Depresión, que ocurrió a principios de la década de los años 30 del siglo pasado (en 1932 el PIB mexicano cayó 14 por ciento).

Estamos enfrentando un doble choque negativo. El primero, por el lado de la oferta, derivado de la disrupción de las cadenas de producción mundial. El segundo, por el lado de la demanda, a raíz del aislamiento de la población que se ha venido experimentando país por país, empezando por China y otros países asiáticos, y después por varios países europeos y, finalmente, por los países del continente americano, siendo el nuestro el último en adoptarla. El aislamiento de la población generó una abrupta reducción en la demanda al caer el consumo familiar en cada país así como también una reducción de la demanda agregada mundial, una notoria destrucción del comercio internacional.

La respuesta en materia económica del gobierno mexicano ante esta crisis ha sido para efectos prácticos nula, cuando lo recomendable es instrumentar una política fiscal, monetaria y crediticia contracíclica, como se ha empezado adoptar en varios países. No hacer nada, como hasta ahora ha sido la no respuesta, la inacción del gobierno, resultaría en una caída del PIB mucho mayor de 7%, con una quiebra masiva de empresas (particularmente pequeñas y medianas) y una pérdida, igual de masiva en el empleo, afectando negativamente el bienestar de millones de familias.

Ante la caída en la demanda que enfrentarán las empresas durante los próximos meses, es necesario instrumentar apoyos fiscales y financieros. Fiscalmente es indispensable posponer (no condonar) el pago de impuestos, destacando el ISR, así como parte de las cuotas patronales al IMSS y al Infonavit y, al nivel estatal, el impuesto sobre la nómina. En la parte crediticia, no sólo ayuda la decisión de la banca de posponer el pago de intereses y de capital sobre la cartera vigente, sino inclusive se necesita aumentar el fondeo de la banca, utilizando facilidades ampliadas de financiamiento de la banca de desarrollo con operaciones de segundo piso. Y, para aquellos que pierdan su empleo, un seguro transitorio de desempleo.

Financiar esto, más lo que se necesitará en el sector salud, requiere de recursos que podrían ascender a 5 puntos del PIB. El gobierno tiene que cancelar las obras como la refinería en Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía y utilizar líneas de crédito internacionales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; sería irresponsable no hacerlo. Y, para lograr una recuperación más rápida de la economía, se tiene que dejar de socavar la confianza.

Subirá 30% costo de producción del maíz

Para el ciclo primavera-verano 2020, próximo a iniciar, los costos de producción para el maíz subirán 30 por ciento, advirtió la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM).

Uno de los insumos más utilizados para la producción de maíz es el fertilizante, que al ser importado su precio es en dólares y ante la escalada del tipo de cambio subirá, explicó Juan Pablo Rojas, presidente de la Confederación.

El alza de precios de producción para este año provocará una disminución de la superficie sembrada y volúmenes cosechados de maíz a menos de 24 millones de toneladas, estimó.

El Gobierno dice que está produciendo fertilizante, pero la mayor parte se entregará a pequeños productores de subsistencia, para autoconsumo, y no impacta en mayor medida a la producción de alimentos que demanda el País, sostuvo.

El otro fertilizante proviene de productores internacionales, y con el precio que mantiene el dólar en estos días llevará a que aumente 30 por ciento, estimó, más el alza de otros insumos como los herbicidas y plaguicidas.

“Nosotros lo vemos muy temerosos, muy preocupados, porque por un lado se dejará de producir o trabajar las tierras que se venían cultivando.

“Consideramos que 10 por ciento de la superficie cultivable se reducirá por cuestiones de incremento en los costos de producción y por el incremento en las áreas que cada vez están accediendo en menor medida al agua”, comentó.

Medidas implementadas por puertos y Marina Mercante ante la propagación del COVID-19

La Coordinación General de Puertos y Marina Mercante (CGPMM) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ha instrumentado diversas acciones institucionales, basadas en la premisa de otorgar facilidades a los buques que pretendan llegar a  nuestros puertos, así como el desembarque de pasajeros y tripulantes, cumpliendo con los protocolos correspondientes en materia sanitaria, de conformidad con los lineamientos de la Secretaría de Salud y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, con la finalidad de mantener en operación el sistema de transporte marítimo.

Las Administraciones Portuarias Integrales (API) aplican lo que le corresponde de las Medidas de Prevención y Control en puertos marítimos, para la detección de casos sospechosos del COVID-19, lineamiento estandarizado diseñado por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud. Asimismo, trabajan estrechamente con Sanidad Internacional, dependiente de la Secretaría de Salud, que actúa en coordinación con los Servicios Estatales de Salud de la entidad federativa de que trate, para autorizar la “libre plática”, acto con el que se determina la inexistencia de impedimento, por cuestión de sanidad, para que la embarcación, pasajeros y tripulantes sean recibidos en los puertos y puedan desembarcar.

Para brindar información sobre las medidas de prevención, a los empleados, clientes, tripulación y pasajeros, las API y los Operadores de las Terminales de Cruceros, difunden los carteles “Viajeros Punto de Salida” y “Viajeros Punto de Llegada”, mientras que en el caso de los buques de carga son operados con alrededor de 25 tripulantes, ya que éstos sólo transportan mercancías, reduciendo con ello el universo de posibles personas infectadas que pudiesen entrar a México.La CGPMM en el ejercicio de las atribuciones que le otorgan las leyes de Navegación y Comercio Marítimos y de Puertos, así como en el marco de los convenios internacionales en la materia, suma esfuerzos para contener los efectos adversos derivados de esta pandemia y así aminorar el riesgo de contagio y propagación de dicha enfermedad en todo el territorio mexicano.

La Coordinación General de Puertos y Marina Mercante (CGPMM) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ha instrumentado diversas acciones institucionales, basadas en la premisa de otorgar facilidades a los buques que pretendan llegar a nuestros puertos, así como el desembarque de pasajeros y tripulantes.

Las Administraciones Portuarias Integrales (API) aplican lo que le corresponde de las Medidas de Prevención y Control en puertos marítimos, para la detección de casos sospechosos del COVID-19, lineamiento estandarizado diseñado por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud. 

JP Morgan prevé contracción de 7% en crecimiento de México

El banco de inversión JP Morgan hundió su estimado de crecimiento para México. La revisión prevé una contracción de 7 por ciento en el año, previo consideraba una disminución de 1.8 por ciento.

El nuevo estimado se cuenta por arriba del 6.6 por ciento que se desplomó la economía mexicana en 2009, en medio de la crisis financiera internacional.

“El distanciamiento social, paros repentinos en los sectores económicos clave y un golpe a los sistemas de salud sugieren que los riesgos a la baja permanecen”, expuso el banco en una nota inversionistas.

La previsión de la institución financiera parte de que el país no ha pasado a una fase de contagio masivo, y cuando ésta llegue, el impacto en la economía informal –donde se emplea 56 por ciento de los trabajadores- repercutirá en el resto de las actividades.

“Es problemático que México parece estar en las etapas tempranas del Covid-19, y una eventual alza en el número de casos probablemente llevará a medidas de distanciamiento social estrictas, las cuáles hasta el momento no han sido promulgado”, acotó.

En el mismo sentido, destacó que mientras Estados Unidos “podría estar alzando la cabeza”, México por el contrario “podría estar entrando por completo en la fase más dura de distanciamiento social”.

Así, se prevé que la economía decrezca 4 por ciento en este primer trimestre, pero en el segundo se hunda hasta en 35.5 por ciento, con lo que se duplica la estimación previa que era de 15.5 por ciento. Para el tercer trimestre se estima un crecimiento de 17.2 por ciento y otro más de 4.6 por ciento en el cuarto.

Con ello, el banco sostuvo que la situación actual parecía una “recesión de medio grado” en el mundo, pero se ahora se vislumbra como “una profunda recesión”.

Enfrentan México y EU histórica recesión

México y Estados Unidos están en la antesala de la mayor recesión económica de su historia como socios comerciales, en medio de una emergencia sanitaria que crece cada hora en las principales ciudades de la Unión Americana.

El Legislativo de EU avanzó en un paquete de ayuda fiscal para ciudadanos y empresas por 2 billones de dólares, que incluye créditos personales y a sectores afectados, como transporte aéreo y de carga, recursos para hospitales y flexibilidad en créditos a estudiantes.

Al mismo tiempo, EU se convirtió en la nación con más contagios, con 85 mil 486 casos, superando a China.

Además, una cantidad sin precedentes de 3.28 millones de personas pidieron ayuda por desempleo la semana pasada, frente a las 282 mil solicitudes de la semana previa, informó el Departamento de Trabajo.

El desempleo podría alcanzar 13 por ciento en mayo, superando la tasa de 10 por ciento de la recesión que concluyó en 2009.

Jerome Powell, presidente de la Fed, dijo que EU “bien podría estar en recesión”, pero el banco está tomando medidas para garantizar la actividad económica, destacó The Wall Street Journal.

La cifra es un indicador del daño económico que la pandemia está causando en la economía más grande del planeta y principal socio comercial de México.

Para la economía mexicana los pronósticos cambian a diario y ayer el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) previó una caída este año de 5.7 por ciento por el Covid-19.

José Luis de la Cruz, director del IDIC, dijo que esto representaría una pérdida de un billón de pesos en la economía.

El cálculo considera un freno en los sectores industrial y servicios de 70 por ciento, medidas de contención extrema por 30 a 40 días y falta de un plan de reactivación integral.

JP Morgan previó una caída de 7 por ciento este año, ante una recesión profunda y otra posible baja de la calificación del País, luego de que S&P la redujo ayer a BBB.

Expuso que las débiles estructuras institucionales del País, el Estado de Derecho, la informalidad y el crimen se intensificarán cuando el desempleo aumente y caiga la confianza de inversionistas y consumidores.

A esto, dijo, se suma el efecto negativo que tendrá la cancelación de Constellation Brands en Mexicali.

Además, el área de Investigación Global de Bank of America (BofA Global Research) expuso en un análisis que México sufrirá una “contracción rápida y furiosa” por el coronavirus.

En un nuevo reporte, reiteró que espera que la economía se contraiga 4.5 por ciento, que las exportaciones netas colapsarán y la inversión caerá aún más.

Caen exportaciones 3.32% en febrero

El valor de las exportaciones de mercancías se redujo 3.32 por ciento en febrero pasado respecto a enero y con ello presentó su peor comportamiento en cinco meses, y las importaciones también descendieron.

Tanto las exportaciones como las importaciones habían subido en el primer mes de 2020, al variar 4.33 y 2.64 por ciento, en ese orden, según cifras desestacionalizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).El retroceso en las exportaciones totales de febrero tiene que ver con el hundimiento de 28.34 por ciento en las petroleras, su mayor descalabro mensual en 9 años y 8 meses, y la baja de 1.64 por ciento en las no petroleras.

En las petroleras, el declive estuvo ligado al declive en las ventas al exterior de petróleo crudo de 29.97 por ciento, el más pronunciado decremento en 116 meses.

En tanto, en el rubro no petrolero, sus tres principales variables retrocedieron en febrero, encabezadas por las ventas extractivas, con menos 9.54 por ciento, seguidas por las agropecuarias, con una disminución de 3.23 por ciento; en los dos casos venían de crecer durante enero.

Luego de reportar alzas en los dos meses previos, durante febrero de 2020, las exportaciones manufactureras (que aportan 90.08 por ciento del total) cedieron 1.44 por ciento, principalmente como resultado de la baja en la parte automotriz de 5.13 por ciento a la par de una desaceleración en otras del sector fabril.

El País contabilizó en febrero pasado exportaciones por 38 mil 323 millones de dólares frente a importaciones por 36 mil 894 millones, un 1.92 por ciento menos que durante enero.

En las importaciones totales (compras al exterior), las petroleras cayeron 10.67 por ciento y las no petroleras 0.88 por ciento.

Por tipo de bienes, las de consumo decrecieron 6.19 por ciento en el segundo mes de este año, las de capital 2.16 por ciento y las de uso intermedio 1.11 por ciento.

La balanza comercial de México para febrero pasado arrojó un superávit por mil 429 millones de dólares, 29.38 por ciento inferior a lo reportado en enero.

Por otro lado, si el total de ventas de bienes mexicanos se compara con lo registrado en febrero de 2019, se tiene una baja de 0.63 por ciento, al tiempo que las importaciones se contrajeron 4.61 por ciento, su descenso número 10 al hilo.

Las exportaciones petroleras tuvieron un revés de 31.74 por ciento anual y las no petroleras variaron 1.65 por ciento, mientras en las importaciones las reducciones fueron de 8.04 y 4.22 por ciento, en cada caso.

En las compras al exterior, las de bienes de capital disminuyeron 11.59 por ciento anual en febrero y llegaron a 13 bajas; las bienes de uso intermedio cedieron 4.57 por ciento, su baja número seis; y las de bienes de consumo avanzaron 0.32 por ciento versus 6.73 por ciento en el primer mes del 2020.

IP de EU establecida en México pide incentivos fiscales

Los empresarios estadounidenses con negocios en México instaron al gobierno de Andrés Manuel López a que se articule una estrategia integral que —en coordinación con los tres niveles de gobierno y el sector privado—, establezca acciones inmediatas, entre ellas incentivos fiscales y económicos en favor del empleo y se enfrente el impacto económico ante la crisis del Covid-19.

Los 1,400 socios de American Chamber México (AmCham) mencionaron, “en la medida que podamos mantener el empleo, la capacidad de compra de las familias y la sobrevivencia de las pequeñas y medianas empresas, así como preservar la infraestructura productiva del país, la recuperación de la economía será más rápida y el impacto al mercado interno menos profundo”.

Empresas como FedEx, GM, Metlife, GE, AT&T, Microsoft, Delta Airlines, P&G, entre muchas más aglutinadas en la AmCham hicieron un llamado a la solidaridad, la participación y coordinación de las instituciones públicas en conjunto con el sector empresarial y la sociedad civil, para contener el impacto de la pandemia en México.

Entre las sugerencias de la AmCham, destaca el facilitar los procesos de autorización de importación de materias primas, principios activos, producto terminado y semiterminado, dispositivos y equipo médico y de diagnóstico, así como la autorización de registros sanitarios y protocolos de investigación clínica.

El organismo privado que encabeza Jorge Torres planteó que las autoridades mexicanas permitan la deducibilidad a 100% de las prestaciones laborales, con ello se flexibilice el pago de algunas obligaciones (créditos hipotecarios, personales), se acelere la devolución de impuestos, incluyendo IVA a todas las empresas. También, dijo, urge que se otorguen créditos de la banca (en particular banca de desarrollo) a empresas que demuestren mantener o crear empleo.

Al igual que lo ha planteado el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la AmCham en México pugnó porque el gobierno mexicano difiera la fecha de presentación de la declaración anual de personas morales y físicas por tres meses. Así como permitir que se difiera la presentación de declaraciones mensuales por tres meses y autorizar que los saldos que se generen sean pagados a prorrata en las declaraciones restantes del ejercicio fiscal del 2020.

Por su parte, la Cámara de Comercio Internacional (ICC) demandó que durante esta etapa en la que México aún se encuentra en la fase 2, “es fundamental ir de los compromisos a los hechos”. Destacó la importancia de permitir que el sector privado participe en aplicación y desarrollo de pruebas del coronavirus. El secretario general de la ICC Mundial, John W.H. Denton AO, señaló que “el compromiso de las economías más grandes del mundo para promover el suministro y asegurar el flujo libre de equipos médicos es absolutamente esencial.

Liquidez en el sistema económico, prioridad en este momento para el Banco de México: Jonathan Heath

La prioridad que está atendiendo en este momento Banco de México (Banxico), es asegurar que todo el sistema económico y financiero tenga la liquidez suficiente para operar en condiciones propicias.  

“Nos estamos asegurando que no vayan a crearse condiciones de una inestabilidad mayor simplemente por falta de liquidez”, advirtió el Subgobernador de Banxico Jonathan Heath.

Entrevistado por El Economista, Heath explicó que la política monetaria no es el instrumento más eficaz para enfrentar una crisis como la actual y quizá es lo que estaban evidenciando los mercados cuando persistía la volatilidad y los números rojos en las plazas bursátiles.

La persistencia de la volatilidad en el mercado mundial y el fortalecimiento del dólar respecto de otras monedas podría explicarse porque los participantes esperaban que hiciera su parte la ayuda fiscal, comentó.

“Ya vimos que ayer (miércoles 25) y antier (martes 24) comenzaron a recuperarse los mercados, y podría estar ligado al paquete de ayuda fiscal que anunció el gobierno de Estados Unidos. Incluso el tipo de cambio empezó a regresar y en buena medida, están respondiendo a las medidas fiscales”, dijo el subgobernador.

“Pero eso no significa que se deba ignorar la relevancia de la política monetaria. De acuerdo con el subgobernador “todo banquero central sabe que  la falta de liquidez puede generar inestabilidad financiera de los países, y bajar la tasa es el primer instrumento para tener más liquidez en la economía”. Por ello no es una coincidencia que 37 instituciones monetarias ajustaran la tasa a la baja en marzo.

En México, liquidez no era el problema

El miembro de la Junta de Gobierno esclareció porqué los participantes del mercado local tomaron sólo una parte de las coberturas cambiarias subastadas por Banco de México los días 12 y 18 de marzo.

En cada una de las citadas jornadas, ofrecieron forwards cambiarios por 2,000 millones de dólares, donde los participantes tomaron solo 23% de lo ofrecido, y 76% respectivamente.

“El mercado toma lo que necesita. Si toma menos es que quizá no lo requiere en ese momento”, dijo Heath.

Argumentó que una buena parte de la sobrerreacción que mostró el tipo de cambio, cuando se fue arriba de 25 pesos, se debe más a la fortaleza del dólar que a la debilidad del peso.

El peso se debilitó más que otras divisas y es una sobrerreacción típica de mercado, donde los fondos vendieron sus  posiciones en México y se fueron a activos seguros. “Pienso que los que tenían que hacerlo (deshacer posiciones) ya lo hicieron y pagaron el precio de salirse”. Veinticinco pesos por dólar tuvieron que pagar.

El banquero central aclaró que si hubieran utilizado las reservas internacionales para tratar de ampliar la liquidez, lo que habría pasado es que habrían subsidiado a los que querían salirse.

Línea del FMI se documentaría como deuda

No habían pasado ni 24 horas del acuerdo swap con la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), por 60,000 millones de dólares, cuando Banco de México ya estaba anunciando el paquete completo de medidas para garantizar la liquidez.

Reveló que ponderaron utilizar el swap con la Reserva Federal para financiar las medidas de liquidez, en lugar de usar la Línea de Crédito Flexible (LCF) abierta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) porque el intercambio con la FED, no es un préstamo. Es un intercambio de divisas, y por tanto, no cuesta. En cambio, usar la LCF aumentaría la deuda.

Inflación bajo vigilancia

El banquero central resaltó que tener ahora como prioridad la liquidez del mercado, no significa que estén dejando de vigilar a la inflación. Ahora mismo todos los riesgos asociados a la inflación están aumentando al alza y a la baja, y es más incierto anticipar qué pasará con ella, reconoció.

“La holgura de la economía estará entrando en una situación de recesión que propiciará que muchos precios bajen”. Y en este tránsito se está propiciando que muchos precios bajen.

Sin embargo, los que están asociados al tipo de cambio, como los bienes importados y productos finales van a subir.

No sabemos donde estará el balance. Puede ser que la inflación no se mueva mucho pero seguramente, vendrá una recomposición de precios relativos muy importante. Seguramente muchas cosas  estarán pasando y no necesariamente la captaremos en la forma de tradicional de los indicadores. Por tanto hay que ser más fino en el análisis, en estos siguientes meses.

Economía dañada

De acuerdo con el subgobernador del banco central, como México está muy conectado a la economía de Estados Unidos y de entrada se ve que ese país será uno de los más afectados,  vendrá un paro muy importante en el comercio exterior.

Tan sólo para el primer y segundo trimestre, hay quienes anticipan una caída del PIB de Estados Unidos de 10% y 27% anualizadas, respectivamente, dijo.

Otro factor que “nos pegará más a nosotros por su importante ponderación en la actividad económica es el paro total de la industria automotriz”. Ahí, el daño a la actividad económica será mayor, consideró.

Y luego está el efecto de una caída de remesas que envían los connacionales principalmente desde Estados Unidos, lo que afectará también al consumo, aparte de la desocupación obvia por el paro de actividades en México.

La caída de las remesas está asociada a la pérdida de empleo en Estados Unidos, sostuvo, pues que la mayoría de los mexicanos desplazados en aquel país, se dedican al servicio. Y en las medidas de contención de la pandemia, seguramente fueron despedidos.

Aumentará drásticamente el desempleo

Jonathan Heath advirtió que durante los meses de marzo y abril aumentará drásticamente el desempleo en México, por todos los paros de actividades para contener la pandemia por el coronavirus.

Sin embargo, matizó que en México hay dos características para que una persona pueda calificar como desempleado: no tener trabajo, pero también tiene que estar activamente buscando trabajo.

“Probablemente en marzo y abril aumentará el número de personas que pierden su trabajo y no todos acudirán corriendo a buscar otro en el corto plazo, porque saben que ni pueden salir; y estarán conscientes que muchas empresas están recortando personal”.

Entonces veremos un aumento muy importante en  la Población Económicamente No Activa, que no tiene trabajo, no está buscando, pero sí estará disponible para trabajar. Entonces tendremos que vigilar otro tipo de indicadores mucho más finos.

Y destacó que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publica también el número de personas que no están participando en actividades económicas, que no están buscando y sin embargo están disponibles para trabajar. Así que tendremos que  estar muy atentos,  tratando de entender qué esta pasando.

Y mejorar comunicación

Sobre las estrategias de comunicación que está siguiendo la Reserva Federal de Estados Unidos, donde el mismo presidente de la Fed, Jerome Powell, se está presentando en programas de televisión matutina para explicar en qué consisten las medidas de estímulo que están aplicando, dijo que podrían tomarse como experiencia en México.

Es muy relevante mejorar las estrategias de comunicación para llegar a toda la gente, aseveró.